Los pisos de cerámica son resistentes y fáciles de mantener, pero en oficinas, pasillos y edificios con mucho tránsito acumulan polvo, lodo y marcas de pisadas todos los días. Limpiarlos bien no depende de usar más producto, sino de seguir el orden correcto y elegir un limpiador adecuado. Un piso limpio también es más seguro: reduce los resbalones y da una mejor impresión a quien entra. Estos son los pasos que aplicamos en la limpieza profesional de pisos de cerámica.
Lo que necesitas
- Mopa o lampazo seco
- Escoba y pala
- Lampazo de mechas y balde
- Limpiador desinfectante para pisos
- Rótulo de piso mojado
- Guantes
Paso a paso para limpiar pisos de cerámica
- Retira el polvo en seco. Pasa la mopa o el lampazo seco tomándolo por el mango y avanzando en líneas rectas, una junto a otra, hasta cubrir todo el pasillo o el área.
- Recoge la suciedad. Junta el polvo y los residuos con escoba y pala antes de mojar el piso.
- Prepara la solución. Diluye el limpiador en agua según lo que vas a limpiar, como indica su ficha técnica.
- Trapea con el lampazo húmedo, no mojado. Escúrrelo bien para que no gotee: las gotas se convierten en huellas y marcas de lodo cuando alguien pasa.
- Avanza hacia la salida. Empieza por el fondo del área y termina en la puerta, para no pisar lo que ya limpiaste.
- Señaliza y deja secar. Coloca el rótulo de piso mojado mientras el piso se seca.
Cada cuánto limpiar
En áreas de alto tráfico, como accesos, lobbies y pasillos, conviene repasar con mopa seca varias veces al día y trapear al menos una vez al día. Si el piso solo recibió polvo, basta la mopa seca; si se ensució con lodo o derrames, vuelve a pasar el lampazo húmedo con el limpiador. En temporada de lluvias, los tapetes en las entradas reducen el lodo que llega al interior.
Cuida las juntas
Las juntas entre las piezas acumulan suciedad más rápido que la cerámica. Una vez por semana, o cuando se vean oscuras, frótalas con un cepillo de cerdas firmes y la solución del limpiador, y repasa con el lampazo limpio. Así evitas que el piso se vea opaco aunque esté limpio.
Desinfectar, no solo limpiar
Un limpiador que además desinfecta mantiene el piso limpio y con buen olor por más tiempo. El Limpia pisos desinfectante y odorante PureClean de LIMPSA limpia, desinfecta y elimina los malos olores en una sola pasada. Según su ficha técnica, funciona mejor en superficies no porosas como la cerámica, tiene pH neutro, no es corrosivo y viene en aromas citronela, limón, lavanda, canela, manzana verde y melocotón. Se vende en envases de 1 litro, 1 galón y cubeta de 5 galones. En pisos de cocina con grasa, usa el Desengrasante para piso de cocina PureClean, formulado para remover grasa, aceite y residuos de comida en cerámica, porcelanato y otros pisos.
Errores que dejan marcas en la cerámica
- Trapear sin retirar antes el polvo: se forma lodo y quedan rayas.
- Usar el lampazo empapado: deja charcos, tarda en secar y las pisadas marcan el piso.
- Poner más producto del indicado: no limpia mejor y deja una capa pegajosa que atrae más suciedad.
- Dejar el piso sin señalizar: alguien puede resbalar mientras está húmedo.
- Usar la misma agua todo el día: cambia el agua del balde cuando se vea turbia.
Con estos pasos, tus pisos de cerámica se mantienen limpios, desinfectados y seguros para quienes los recorren todos los días.
Para aplicar estas recomendaciones, conoce nuestro limpia pisos desinfectante y odorante PureClean y su ficha técnica. También te puede interesar: Pisos libres de bacterias y malos olores y Errores comunes al limpiar.

